En física tienen al gato de Schrödinger para hablar de un gato vivo y muerto a la vez. En el ajedrez, tenemos «la partida de Schrödinger«: ese momento cuando estamos jugando, pero no estamos jugando; es decir, cuando la ronda ya empezó y el oponente todavía no llega.
¿Qué hacer si no tengo oponente?
- Si llevas las piezas blancas: Realiza tu jugada, pon en marcha el reloj del oponente y espera.
- En caso contrario (llevas negras): Pon en marcha el reloj del oponente (blancas) y espera.
Aquí pueden pasar dos cosas: que tu oponente llegue y juegue con tiempo de menos por el retraso, o que el árbitro declare default (incomparecencia).
Cada torneo se lleva de manera diferente. En algunos hay que esperar todo el tiempo de la ronda, en otros solo unos minutos, y los más profesionales tienen tolerancia cero; es decir, si el jugador no está presente en la mesa al momento de dar por iniciada la partida, pierde automáticamente. El tiempo de espera depende del ritmo de juego del torneo
Consejo: Si tienes dudas de cuánto es el tiempo de default o cuánto debes esperar, pregúntale al árbitro. Él sabrá orientarte. Cuando haga su patrullaje para marcar el default, deberás notificarle que tu oponente nunca llegó; él verificará la posición, los relojes y la falta de oponente y, si todo es correcto, procederá a darte el punto.
¡Ojo con los colores!
A veces pasa que los jugadores se equivocan de color. Llega a suceder que el jugador de negras pide la victoria porque «Blanco» no ha llegado y se le terminó el tiempo. Pero, si el jugador se hubiera equivocado de color al momento de leer el pareo, y él fuera en realidad el jugador de blancas, entonces el árbitro podría reportar la partida como 0-0 (ambos pierden por incomparecencia).
Parece chiste o caso extremo, pero es anécdota. Por eso es muy importante saber leer un pareo de ajedrez, siempre verificar el color de piezas que nos toca y confirmar la identidad de nuestro oponente.